sábado, 8 de marzo de 2025

La heredera del mar, de Juan Francisco Ferrándiz

Esta es la cuarta vez que reseñamos una novela de Ferrándiz. Hasta ahora nos ha gustado lo que hemos leído. Sin embargo, debo aclarar que a La heredera del mar le cuesta arrancar. Puede que sea porque la afrenta resulta un poco burda en un principio y porque la reacción de los personajes a esa misma afrenta es un poco difícil de aceptar. Sobre todo las del rey Pedro IV el Ceremonioso y de Marina Montaner. 

En cualquier caso, la novela gana tracción con las páginas y genera una atmósfera de aventuras, injusticias, venganzas, alianzas, miedos y demás, en unos personajes bien tratados, creíbles y en un entorno medieval e histórico bien documentado y tratado. 

De la trama principal surgen a lo largo de La heredera del mar otras historias con diferente resultado. La que afecta a algunas de las hermanas Montaner (no doy pistas para no estropear la lectura) resulta más endeble, pero otras, como la de su tía mallorquina, su amigo siciliano o la del capitán vasco están más pulidas. 

La heredera del mar es una novela de aventuras, viajes y sal. De piratas, de injusticias, de amores, ratas, diablos, peste, inquisidores, lealtades, amistades y miedos. Está muy bien construida y presentada, pero de menos a más en el pulso narrativo. Por ello, tendrás que darle unas páginas más para entrar en calor. 

El resultado es una novela histórica que se lee muy bien, con cierto peso en todo lo que suponen las leyes, conocimiento de las ciudades de Valencia y Barcelona o las islas de Sicilia o Mallorca. Puedes darle una oportunidad y recibirás unas buenas horas de lectura.

sábado, 15 de febrero de 2025

La Isla de la mujer dormida, de Arturo Pérez-Reverte

Esta novela ambientada en el Mar Egeo durante la Guerra Civil española cuenta dos historias en paralelo: una es la de un comando internacional dirigido por un español que boicotea los envíos militares desde la Unión Soviética, y otro, una triángulo amoroso que tiene como protagonistas a ese mismo español y a una pareja de nobles venidos a menos: él, griego, y ella, rusa.

A mí, la parte de novela histórica me ha gustado, incluyendo los actos de piratería, y los de espionaje y contraespionaje de dos amigos y temporalmente enemigos en Estambul. Está muy bien contada, con personajes creíbles y situaciones muy realistas.

Sin embargo, la parte del triángulo amoroso no me ha gustado nada. La veo totalmente prescindible en el sentido de que he leído dos novelas distintas porque no vi las implicaciones de la novela 'rosa' en la novela histórica -más allá de que el marino español y la isla desde donde opera el comando sean el punto de intersección, que no de unión, de ambas historias. Ya me pasó leyendo El Asedio, que no terminé de entender esa parte de la relación sentimental entre el hombre y la mujer. 

Pese a que una parte de la novela me haya dejado frío, la obra es Pérez-Reverte puro, con lo que si eres asiduo a sus obras tampoco vas a llevarte una decepción con La isla de la mujer dormida.


miércoles, 5 de febrero de 2025

La Temeraria, de Isabel San Sebastián

La Temeraria novela la vida de la reina Urraca de León, que intentó ser de facto la primera soberana de pleno derecho en Europa sin conseguirlo del todo. Para ello, Isabel San Sebastián se vale de Muniadona, una joven criada que se convierte en una confidente, amiga o espía de la reina según se levante de humor ésta, pero que cuenta las cosas desde un prisma muy cercano a la propia reina. 

La novela tiene un punto de crítica a la sociedad de entonces, donde la mujer pintaba poco o muy poco y la única alternativa para ellas al matrimonio era la vida monacal. 

Las luchas de poder, traiciones, pactos, las amistades y enemistades tienen fronteras muy difusas, lo que queda muy bien reflejado en la novela. De hecho, el apodo de La Temeraria procede de esas habilidades de una reina que retan a la sociedad a que no la considera como tal. No la aceptan ni los reyes, ni los nobles ni los eclesiásticos, incluyendo en esta lista a su segundo marido y a su hijo Alfonso (hijo del primer marido), entre otros.

La Temeraria se lee muy bien porque está bien documentada y escrita, porque es una biografía poco explorada o conocida y porque se trata de una época muy convulsa, en el que el juego del poder no se detiene nunca.

martes, 7 de enero de 2025

Libelo de sangre, de Sandra Aza

Hay tres cosas en 'Libelo de sangre' que me han llamado la atención. Quizás la menos sorprenderte sea el conocimiento de la autora sobre el mundo jurídico. Es verdad que Sandra Aza es abogada, pero es que la novela está ambientada en el siglo XVII. 

La segunda cosa que me sí me ha sorprendido es el manejo de las calles en el Madrid de los Austrias. No es cosa baladí porque la ciudad ha cambiado mucho y, sin embargo, Aza conoce muy bien ese Madrid antiguo del que sólo quedan rincones. 

Por último, me ha sorprendido también el manejo del lenguaje coloquial del siglo de Oro. Aza se mueve muy bien entre expresiones semi cultas, cultas y populares de esa época, lo que no deja de mostrar un trabajo previo de documentación intenso y bien asesorado.

A la novela, no obstante, la cuesta entrar en calor y hay que pasar una cuantas páginas y conocer a varios personajes antes de entrar de lleno en la trama. A partir de ese momento, Libelo de sangre gana tracción e interés.

No te podemos engañar, 'Libelo de sangre' tiene segunda parte. Ya está en el mercado y en los próximos meses terminaremos la historia y quizás te la contaremos porque esta primera parte nos ha gustado y no queremos quedarnos en el final del Libelo de sangre.   

A grandes rasgos, si eres jurista, madrileño o te interesa el lenguaje del siglo de Oro español, pasarás un buen rato con esta novela histórica bien ambientada y contada, en base a un gran conocimiento de las leyes, la ciudad y el lenguaje de la época.

viernes, 6 de diciembre de 2024

Siempre vienen de noche, de Alberto Caliani

Hemos repetido con Alberto Caliani tras la gran impresión que nos dejó su primera novela La sombra del impostor. En Siempre vienen de noche nos hemos encontrado una continuación de La sombra del impostor a través de dos de sus personajes, lo que nos ha dejado un buen sabor de boca. 

Esta segunda obra repite muchas de las cosas que nos gustaron de la primera, pero en el entorno del Monasterio de Piedra y con menos novela histórica, entendiendo por histórica referencias de sucesos históricos reales.

Lo cierto es que Siempre vienen de noche mantiene el ritmo narrativo alto de una novela de suspense y acción, con muchos giros en la historia que te mantienen en vilo. Sin embargo, el entorno geográfico es menos atractivo y el hecho de que parte de la acción transcurra en un bosque, una cueva o un pueblo aragonés hace que la novela pierda un poco de magnetismo porque es más difícil imaginarse la situación. 

Los personajes conocidos mantienen la línea previa, con lo que ya son viejos conocidos y los nuevos están bien construidos, tanto los que se sitúan en el lado de los buenos como los que están del lado de los malos. Caliani también introduce con buen tino el humor, en situaciones y, sobre todo diálogos, lo que siempre resulta un punto positivo. 

Me lo he pasado muy bien con Siempre vienen de noche y os aconsejo dedicarle unas horas. No os arrepentiréis.

sábado, 16 de noviembre de 2024

Cuando el hielo deje de crujir, de Santiago Díaz Morlán


Casualidad o no, repetimos época histórica con la novela de la última reseña (Alarico). Cuando el hielo deje de crujir arranca con el cruce del Rin por parte de Vándalos, Alanos y Suevos y cómo, cansados de esperar el permiso de una debilitada Roma estos pueblos deciden asentarse en los territorios de la Loba. El resto es la Historia de la caída del imperio romano. 

Santiago Díaz Morlán novela estos hechos de la mano de una joven patricia romana llamada Licia, asentada en una de las primeras ciudades que caen bajo los invasores, y de la de Quinto, un general que debe intentar frenar el avance de los pueblos del norte con los pocos medios de que dispone en la frontera.

Separados por los sucesos históricos, Licia y Quinto, viven la realidad desde dos puntos de vista distintos sin saber del otro. Licia huye hacia Hispania y quinto permanece en Germania. Finalmente, ambos vuelven a Roma y allí comparten la caída de la ciudad.

Cuando el hielo deje de crujir resulta muy entretenida, pues las historias están bien tejidas dentro de la Historia y los personajes, tanto los reales como los ficticios resultan creíbles e interesantes, cada uno con sus valores y sus deberes. Es, por lo tanto una novela histórica bien documentada y que cuenta bien unos hechos reales a través de unos personajes bien construidos. La narración es ágil y trata con cuidado las descripciones. En resumen, es una novela histórica bien escrita y documentada, con personajes creíbles y bien tratados que merece su tiempo de lectura.  

domingo, 13 de octubre de 2024

Alarico. El rey de los godos, y La agonía del imperio, de Blas Alascio

Esta es la primera vez que hacemos una reseña doble. El motivo es que hemos leído los dos libros de Blas Alascio seguidos porque entendemos que son un todo. La biografía de Alarico, el rey de los godos se presenta en dos libros, pero no se entienden el uno sin el otro. 

Las novelas desarrollan la biografía de Alarico, un rey godo romanizado desde su juventud y que sufre la dualidad de ser un bárbaro dentro de un romano. Su gran sueño es devolver a Roma el esplendor pasado que las luchas intestinas y la dependencia de los guerreros bárbaros, como él mismo, para defender sus fronteras, ha ido perdiendo.

Además, la religión cristiana en su peor versión entra en política para acabar con los paganos y los primeros disidentes (arrianos) a través del control de los emperadores de Oriente y Occidente.

Las novelas de Alascio desarrollan una de las últimas fases del imperio romano, en la que viven varios emperadores de corto reinado y se producen varias guerras. 

Sin embargo, la parte más interesante de las obras es la novela negra, entendiendo como novela negra la parte política de la historia (la autodestrucción de Roma: traiciones, asesinatos, confabulaciones, etc.) frente a la que podría ser la parte bélica, con batallas como la de Adrianópolis. 

Así, tanto en El rey de los godos, como en La agonía del imperio, lo que vas a encontrar es más una narración sobre política que sobre guerra. Alascio desarrolla más la parte del extremismo cristiano en cuanto que supone la caída de la cultura pagana de Grecia y Roma, así como todos esos movimientos de índole política que van minando la confianza en Roma y en su futuro. Y cuenta, pero sin extenderse, las batallas que tuvieron lugar en esos años y que culminan con el primer saqueo de Roma.

Tanto la parte histórica como la novelada están bien construidos y la prosa de Alascio es ágil y entretenida. Esto, unido a unos años de mucha actividad geopolítica en el imperio romano hacen de las dos obras, interesantes novelas para entender la caída del imperio desde los ojos de un bárbaro que creía en y quería más, a la Roma clásica que los propios romanos.