La novela narra las aventuras de un caballero caído en desgracia que encuentra a una niña sola en un pueblo normando arrasado por la peste. La huérfana es Delphine, una especie de Juana de Arco, que afirma que la peste es solo parte de un cataclismo mayor: los ángeles caídos, con Lucifer al frente, se están levantando en una segunda guerra contra el cielo y el mundo de los hombres está atrapado en el conflicto. La niña cree que ve a los ángeles y que los muertos le hablan en sueños. Así, convence a Thomas para que la escolte a través de un paisaje desolado hasta Aviñón, donde Delphine intentará enfrentarse al mal.
Personajes humanos, ángeles y demonios se mezclan en un viaje sin retorno, donde realidad y sueño se funden en una mezcla de novela histórica, de terror y de ciencia ficción. A veces cuesta un poco seguir tanta fantasía, pero la obra resulta entretenida en su conjunto porque está bien escrita, los personajes principales están bien construidos y la acción, dentro de este multi género literario, permite un ritmo narrativo elevado.






