
Tras leer hace ya unos cuantos meses
La loba de Al-Andalus, de
Sebastián Roa, empecé a esperar El ejército de Dios. No es que supiera que tendría una continuación, fue sólo que, a pesar de sus 900 páginas, me quedé con ganas de más. En ese sentido,
que la historia tuviera una segunda entrega me ha encantado, aunque no lo he sabido hasta que no he empezado con ella. Ahora sí, me he informado de si habrá una tercera, parece ser que la habrá, y me alegro, porque
me he vuelto a quedar con ganas de más.
El hilo conductor de la novela es la
evolución del imperio almohade en España, los roces entre los andalusíes y los extremistas norteafricanos que detentan el poder, y las
luchas cainitas entre los reinos cristianos del norte. Creo que los expertos serán benevolentes con la historia que Roa teje alrededor de la Historia y los lectores, con el resultado de los hechos reales en la versión del novelista.
Me ha gustado mucho la
forma en la que los antiguos personajes de La loba de Al-Andalus aparecen en esta segunda obra, porque es sutil y favorece incluso la lectura del segundo sin el primero. Es un guiño del autor al lector sobre la necesidad de entender los hechos históricos previos para entrar de lleno en la novela, algo que todo historiador entiende como algo vital, pero que
no te obliga a releer la obra previa para disfrutar de la nueva.
Desde un punto de vista histórico, es
un momento esencial en la sociedad medieval, pues Saladino recupera Jerusalem y derrota a Ricardo Corazón de León, se produce la catástrofe de la derrota cristiana en Hattin y el nuevo pulso Islam-Cristianismo tiene lugar en España (primero en Alarcos y después en las Navas de Tolosa) al desaparecer el tercer reino en discordia, que era el Sharq Al-Andalus del rey lobo.
La narración detrás de la Historia es más que
correcta, con unos
personajes creíbles y humanos y una españolización muy realista de los peninsulares andalusíes. Roa demuestra de nuevo su
capacidad narrativa y su respeto a la verdad histórica en una
novela larga y entretenida, que merece la pena y de la que me encantará leer su tercera entrega. El ejército de Dios, de Sebastián Roa, es una novela
muy recomendable para leerla, comprarla, guardarla y quedar bien si la regalas.