martes, 29 de marzo de 2016

La caja china, de Jesús Maeso de la Torre

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Esta novela histórica de Jesús Maeso narra los intentos de Felipe II de ampliar su imperio a costa de China, cuando el desconocimiento del país asiático era tal que se pensaba en ellos como en una presa fácil. El imperio en el que no se ponía el sol se une a Portugal por matrimonio y pretende obtener la información más relevante posible sobre la forma en la que se calcula la longitud de las cartas náuticas en China. Para ello, Felipe II envía a un cartógrafo andaluz, Rodrigo Silva sobre el que gira la novela.

La obra tiene un trabajo de documentación tremendo, pues añade a la historia sobre el imperio español del siglo XVII, toda la necesaria para explicar la organización de la América española, la colonia filipina y toda la referente al gigante chino de finales de la dinastía Ming. Desde mi punto de vista, el trabajo de Maeso es excelente y no se le puede poner ningún pero.

En la parte narrativa, el hilo conductor, la vida de Rodrigo Silva está bien hilvanada con la realidad histórica y resulta creíble. Maeso realiza un buen trabajo como escritor y permite que tanta información resulte en beneficio de la obra. Por todo ello, La caja china es una novela histórica muy entretenida y didáctica, pues permite a través de una buena historia, comocer un parte poco conocida de nuestra Historia.

Yo he disfrutado con ella, y creo que merece la pena leerla.

lunes, 7 de marzo de 2016

El maestro arquero, de David Gilman

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Esta novela histórica narra la vida de Thomas Blackstone, un joven británico que se ve obligado a alistarse en la guerra contra Francia tras el crimen que comete su hermano menor, Richard. A lo largo de las pequeñas escaramuzas y asedios previos a la batalla de Crécy, Thomas se va convirtiendo en un señor de la guerra, hasta el punto de terminar armado caballero tras la victoria inglesa en esa conocida confrontación. A partir de ese momento, su fama le crea amigos y enemigos y le transforma en un militar capaz de arrastrar a otros soldados de fortuna hasta la batalla de Poitiers y su posterior vida como mercenario en las ciudades Estado de Italia.

La documentación previa permite encajar la vida de Blackstone en una época histórica marcada por la violencia y la inestabilidad en el trono de Francia. Y esa es la principal virtud de El maestro arquero, que hilvana muy bien la ficción con los hechos históricos. Hablamos de una narración bélica y, por tanto muy violenta, en una época en la que la vida valía muy poco y a los soldados se les pagaba con el botín de los saqueos.

Si el trabajo de documentación histórico es muy serio, no lo es menos la parte que se dedica a las armas y aperos de guerra y a la forma en la que se enfrentaban los distintos especialistas con sus técnicas correspondientes. Da la impresión de que el ex soldado Gilman crea una historia medieval pensando precisamente en la parte más realista de la Historia, en el cómo se mataban unos a otros durante el siglo XIV en plena Guerra de los Cien años.

La narración es ágil y entretenida, con una historia creíble como hilo argumental y en la que, como siempre me suele pasar, echo en falta un mapa. El maestro arquero es una novela de aventuras en el marco de una época de gran violencia en la que Inglaterra y Francia peleaban por el control del territorio galo y que hará las delicias de quienes quieran entender un poco más la Europa medieval o quieran conocer el día a día de los mercenarios que arrasaban el Viejo Continente cuando no tenían guerras en las que luchar.

lunes, 22 de febrero de 2016

El gabinete del alquimista muerto, de Carlos Poveda

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Encontré esta novela negra entre las novedades de una biblioteca pública municipal y me decidí a llevármela a casa porque me atrajo el resumen de la contraportada. Me gustaba la idea de que estuviera ambientada en el París de primeros del siglo XX y tratara de algo un poco incongruente como era la alquimia. Digo incongruente porque en esa ciudad y en esa época, parecía que esas sombras arcanas y que esos temas oscuros eran parte de otra edad y otros lugares.

La historia es entretenida y está muy bien contada, de la mano de unos personajes bien construidos y creíbles y una ambientación más que aceptable de una ciudad de barrios muy marcados, junto con una buena exposición de los contrastes entre París y el resto de Francia cuando los personajes viajan a provincias.

La narración es amena, con los detalles necesarios en las descripciones de personas y lugares, y la acción necesaria para que los personajes no se vuelvan super héroes con super poderes. La investigación marcha al ritmo correcto para no perder interés y va desvelando los hechos en las dosis necesarias.

El gabinete del alquimista muerto es una novela negra del tipo Ágatha Christie, pero sin un Hércules Poirot que se presente como el analista perfecto. Es, más bien, una investigación coral entre profesionales y aficionados, en el marco de los misterios de la antigua alquimia y sus vínculos con los masones. Para mí, merece la pena dedicarle unas horas a la novela.

jueves, 28 de enero de 2016

El ejército de Dios, de Sebastián Roa

el-ejercito-de-diosTras leer hace ya unos cuantos meses La loba de Al-Andalus, de Sebastián Roa, empecé a esperar El ejército de Dios. No es que supiera que tendría una continuación, fue sólo que, a pesar de sus 900 páginas, me quedé con ganas de más. En ese sentido, que la historia tuviera una segunda entrega me ha encantado, aunque no lo he sabido hasta que no he empezado con ella. Ahora sí, me he informado de si habrá una tercera, parece ser que la habrá, y me alegro, porque me he vuelto a quedar con ganas de más. 

El hilo conductor de la novela es la evolución del imperio almohade en España, los roces entre los andalusíes y los extremistas norteafricanos que detentan el poder, y las luchas cainitas entre los reinos cristianos del norte. Creo que los expertos serán benevolentes con la historia que Roa teje alrededor de la Historia y los lectores, con el resultado de los hechos reales en la versión del novelista.

Me ha gustado mucho la forma en la que los antiguos personajes de La loba de Al-Andalus aparecen en esta segunda obra, porque es sutil y favorece incluso la lectura del segundo sin el primero. Es un guiño del autor al lector sobre la necesidad de entender los hechos históricos previos para entrar de lleno en la novela, algo que todo historiador entiende como algo vital, pero que no te obliga a releer la obra previa para disfrutar de la nueva. 

Desde un punto de vista histórico, es un momento esencial en la sociedad medieval, pues Saladino recupera Jerusalem y derrota a Ricardo Corazón de León, se produce la catástrofe de la derrota cristiana en Hattin y el nuevo pulso Islam-Cristianismo tiene lugar en España (primero en Alarcos y después en las Navas de Tolosa) al desaparecer el tercer reino en discordia, que era el Sharq Al-Andalus del rey lobo.

La narración detrás de la Historia es más que correcta, con unos personajes creíbles y humanos y una españolización muy realista de los peninsulares andalusíes. Roa demuestra de nuevo su capacidad narrativa y su respeto a la verdad histórica en una novela larga y entretenida, que merece la pena y de la que me encantará leer su tercera entrega. El ejército de Dios, de Sebastián Roa, es una novela muy recomendable para leerla, comprarla, guardarla y quedar bien si la regalas.

miércoles, 30 de diciembre de 2015

El dios del desierto, de Wilbur Smith

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En esta primera novela que he leído del autor africano me he encontrado una entretenida narración basada en las andanzas de un político, médico y militar en medio de la lucha de fuerzas entre cuatro grandes imperios: egipcio, hicso, minoico y babilonio.

'El dios del desierto' está bien documentada, pero dado que la acción transcurre por África, Europa y Asia, un mapa de la zona resultaría de gran ayuda. También eché en falta en la primera parte del libro algún tipo de ayuda gráfica para situarme en el delta del Nilo durante el golpe de mano militar contra los minoicos.

En mi opinión, es más una novela de aventuras en un contexto histórico, que una novela histórica de aventuras, pues la documentación es correcta, pero no es más relevante que la historia en sí.

Los personajes resultan creíbles aunque el principal, Taita, acapara demasiados conocimientos y habilidades para la edad que se le presupone. La parte de sus sueños y sus conversaciones con una diosa dan a entender que Taita es un medio dios del tipo Hércules, lo que justificaría sus exageradas virtudes y habilidades, pero sería más aceptable un personaje más humano y real. Las princesas y sus veleidades están muy bien plasmadas y el amor entre ellas y alguno de los militares que las acompañan resulta muy creíble, pese a las diferencias de edad en algunos casos.

He pasado un buen rato leyendo esta obra de Wilbur Smith ambientada en el antiguo Egipto y llena de viajes y acción. No es una novela histórica con detalles sobre el antiguo imperio de los faraones porque su fuerte es la aventura. Por eso es una obra muy fácil de leer, aunque quizás resulte un tanto insípida para los aficionados al mundo egipcio.

miércoles, 16 de diciembre de 2015

Un hombre llamado Cervantes, de Bruno Frank

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La editorial Almuzara ha editado Un hombre llamado Cervantes, de Bruno Frank, en el momento adecuado. El año que viene se cumplen los 400 años de la muerte de Miguel de Cervantes Saavedra (Alcalá de Henares, 29 de septiembre de 1547 – Madrid, 22 de abril de 1616). Y así como puede ser un buen año para volver a leer alguna de las obras del manco de Lepanto (todos los años lo son) puede ser un buen momento para aprender un poco más de la vida y aventuras (más bien desventuras) del autor de El Quijote.

Un hombre llamado Cervantes es una novela historica biográfica, muy bien escrita y documentada, que narra las peripecias del escritor durante su vida, desde su entrada al servicio del eclesiástico italiano, hasta su encarcelamiento en Sevilla. En ella, el autor alemán, alejado de todo partidismo nacional, refleja la realidad histórica del imperio de Felipe II con todas sus miserias, que fueron muchas, desde la perspectiva de la vida de un hombre que intentó huir de la pobreza con un trabajo digno, sin llegar a conseguirlo.

La novela es entretenida y ligera, con una parte central de la historia por todos bien conocida, y otras adyacentes quizás más desconocidas por el gran público. La narración es interesante por sí misma, pero gana interés al relatar la vida del escritor más grande de las letras hispanas. Sólo por eso, merece la pena su lectura.

El único pero, el de la portada, pues Miguel de Cervantes quedó manco de la mano izquierda, no de la derecha. Y una curiosidad, un manco de la mano diestra -por lógica- nunca llevaría la espada a la izquierda. Curiosa ilustración que parece de época, pero de alguien poco conocedor de Miguel de Cervantes Saavedra o de su realidad.

martes, 1 de diciembre de 2015

Astérix y el papiro del César, de Ferri y Conrad

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Cuando cayó en mis manos la 35ª entrega de Astérix, la primera realizada por Ferri y Conrad anunciaba que me había encontrado con un soplo de aire fresco. Con la nueva entrega me mantengo en lo dicho. La saga ha recuperado la frescura que perdió en las últimas entregas y mantiene el nivel general que tenía con sus autores iniciales.

En esta segunda realización de Ferri y Conrad se recupera a Ideafix, que no participó en Astérix y los Pictos, lo que resultaba algo imperdonable. Superada esa inaudita salvedad, creo que Astérix y el papiro del César puede caer en un error que ya cometieron antes, no tanto Goscinny, como Uderzo, cuando dedicaban demasiados guiños a la actualidad. 

Una de las grandes razones para leer a Astérix es la intemporalidad de los personajes y los hechos. Si caemos en la broma fácil de que los pájaros azules hagan 'tuit', le haremos propaganda gratuita a twitter y lograremos un chiste fácil hoy, pero con fecha de caducidad. Con este tipo de guiños hacen poco favor al personaje con el que nos criamos muchos. Dentro de un par de años, volveré a leer con placer los viejos tomos ya desgastados y dejaré de lado los nuevos porque serán historias de usar y tirar, como los chicles.