En
El halcón de Esparta Iggulden abandona la edad media para adentrarse en su
versión de la Anábasis de Jenofonte, la obra que cuenta la '
historia de los 10.000'. Por recordarla, se trata de los 10.000 mercenarios griegos que cruzaron Persia para luchar a las órdenes de Ciro, el hermano menor del rey Artajerjes, unos años antes de la llegada de Alejandro Magno. Tras la batalla de Cunaxa, y ante las pocas garantías que les ofrecían las palabras del rey persa, los griegos inician una expedición hacia el norte, acosados por los persas hasta el terriorio carduco (kurdos) y el reino de Armenia.
La Anábasis ha tenido otras versiones anteriores como la de Valerio Massimo Manfredi (El ejército perdido) que leímos, pero que no tiene reseña en este blog. Puestos a quedarnos con una de ellas quizás nos decantaríamos por la de Manfredi, que aporta más sobre la situación que se esconde detrás del miedo a que los griegos vuelvan a casa, y que se desarrolla más en el tiempo.
El Halcón de Esparta se divide en dos partes, una previa a la batalla de Cunaxa y otra posterior, la que desarrollaría la odisea. Hasta la batalla entre los dos ejércitos toma el punto de vista de Ciro y sólo hace narrador a Jenofonte cuando se convierte en estratego de los griegos y los 10.000 civiles que los siguen.
La narración es ágil y la lectura fluye por las páginas de El halcón de Esparta. Como siempre decimos, se echa de menos un mapa que sí aporta la versión de Manfredi y que permite al lector situar la odisea en su marco geográfico y valorar la importancia del reto.
Los personajes secundarios son interesantes, pero Iggulden reduce el peso de las mujeres a una sola, que no termina de cruzarse con Jenofonte, pues aparentemente el peso de la responsabilidad deja al ateniense poco tiempo para el amor. En cuanto a los generales griegos, reduce su presencia a tres antes de Cunaxa y a dos después.
El halcón de Esparta es una buena novela histórica, pero no mejora las versiones anteriores de la Anábasis de Jenofonte. Pese a ello, es una novela que puedes leer para conocer la historia de los 10.000 si no quieres acudir a la versión original del ateniense.
También en ratonchica.com, puedes leer la reseña de La guerra de las dos rosas, de Conn Iggulden.