Tras las dos trilogías, de Escipión y de Trajano, Santiago Posteguillo vuelve a Roma con una novela sin continuación y con un personaje principal femenino, aunque las acciones bélicas corran a cargo de un aspirante a Emperador, su marido.
En Yo, Julia recuperamos al autor de las historias de romanos ilustres poco conocidos para el público general. En esta ocasión, además, Posteguillo saca a la luz la vida de Julia Domna, esposa de Septimio Severo, gobernador de Panonia Superior, y aspirante al trono imperial tras la caída de Comodo, primero, y de Pértinax, después.
Julia es el claro ejemplo de que detrás de un gran hombre hay una gran mujer, pues la historia recuerda al emperador Severo, pero ha olvidado un tanto a la emperatriz que impulsó una nueva dinastía en Roma. Posteguillo apuesta por una mujer fuerte, valiente y decidida para esta nueva novela histórica, pero no pierde las características de su estilo o su gran trabajo de documentación previo.
Yo, Julia es cien por cien Posteguillo, por lo que los lectores que le conocen podrán entrar en su nueva obra con toda la tranquilidad del mundo y, los que no, podrán disfrutar de una narrativa ágil y divertida sin tener que valorar el peso de los tres tomos de las obras anteriores.
La obra recoge muy bien las intrigas de palacio y los juegos en la sombra de los aspirantes a ocupar el trono que deja vacío el emperador Comodo, pero también las guerras que provoca finalmente la lucha por el poder y, cómo no algunos aspectos de la vida en la Roma imperial.
Yo, Julia me ha gustado mucho e, independientemente de los premios que ha logrado, considero que se trata de una novela que merece la pena leer hoy y que, con el tiempo, podré volver a disfrutar.
Un punto de encuentro donde compartir aquellos libros que van llegando a mis manos... Existe un proverbio hindú que dice: "Un libro abierto es un cerebro que habla; cerrado, un amigo que espera; olvidado, un alma que perdona; destruido, un corazón que llora”.
miércoles, 2 de enero de 2019
miércoles, 12 de septiembre de 2018
Bajo el aro, de Pau Gasol
Compré el libro de Pau Gasol antes incluso de saber de qué iba. De hecho, compré el libro de Pau Gasol para que mi hija le conociera y tuviera la posibilidad de tenerlo dedicado por el mejor jugador de baloncesto de la historia de España. Sin embargo, cuando ví el contenido del libro preferí leerlo yo primero para valorar si Nuria podía con él o si sólo debía conservarlo como recuerdo.
Bajo el aro merece la pena. Pensaba que era otro libro más escrito para mayor gloria de un deportista, pero da la impresión de que lo ha escrito verdaderamente Pau Gasol. LLamadme desconfiado, pero no las tenía todas conmigo después de leer hace ya un tiempo el libro que le escribieron a Fernando Martín.
Pau ha escrito un libro sobre liderazgo, gestión del éxito y talento, algo de lo que sabe un poco, pero no sólo por sus vivencias profesionales, sino por las lecturas y seminarios a los que ha acudido. Su obra se basa en las claves del modelo SMART de liderazgo, pero no se hace aburrido porque añade los hechos que le han llevado a confiar en ese modelo en su vida profesional.
Bajo el aro puede ser un libro de coaching, de autoayuda, pero resulta entretenido porque habla de baloncesto y de sucesos reales que hemos vivido los aficionados al mundo de la canasta los últimos años. Mi hija a sus diez años no va a entender el libro del todo, pero estoy seguro de que en un par de años entenderá los conceptos y podrá aplicarlos cuando juegue al baloncesto y en su vida profesional, se dedique a lo que se dedique.
El mayor de los Gasol es un hombre cultivado que dejó la carrera de medicina por falta de tiempo, con lo que es capaz de escribir Bajo el aro y tiene curriculum profesional como para hacer creíble lo que cuenta. No me extrañaría que, con lo escasos que andamos de buenos líderes, Bajo el aro se convierta en lectura obligatoria en muchas escuelas de negocios.
Bajo el aro merece la pena. Pensaba que era otro libro más escrito para mayor gloria de un deportista, pero da la impresión de que lo ha escrito verdaderamente Pau Gasol. LLamadme desconfiado, pero no las tenía todas conmigo después de leer hace ya un tiempo el libro que le escribieron a Fernando Martín.
Pau ha escrito un libro sobre liderazgo, gestión del éxito y talento, algo de lo que sabe un poco, pero no sólo por sus vivencias profesionales, sino por las lecturas y seminarios a los que ha acudido. Su obra se basa en las claves del modelo SMART de liderazgo, pero no se hace aburrido porque añade los hechos que le han llevado a confiar en ese modelo en su vida profesional.
Bajo el aro puede ser un libro de coaching, de autoayuda, pero resulta entretenido porque habla de baloncesto y de sucesos reales que hemos vivido los aficionados al mundo de la canasta los últimos años. Mi hija a sus diez años no va a entender el libro del todo, pero estoy seguro de que en un par de años entenderá los conceptos y podrá aplicarlos cuando juegue al baloncesto y en su vida profesional, se dedique a lo que se dedique.
El mayor de los Gasol es un hombre cultivado que dejó la carrera de medicina por falta de tiempo, con lo que es capaz de escribir Bajo el aro y tiene curriculum profesional como para hacer creíble lo que cuenta. No me extrañaría que, con lo escasos que andamos de buenos líderes, Bajo el aro se convierta en lectura obligatoria en muchas escuelas de negocios.
miércoles, 25 de julio de 2018
Reino de fieras, de Gin Phillips
Toda la historia transcurre en un zoológico de Estados Unidos durante unas pocas horas, por lo que el ritmo narrativo es alto a pesar de las interrupciones en la acción que la autora utiliza para darnos a conocer lo que pasa por la cabeza del personaje principal, Joan.
La obra me ha parecido muy original y me ha entretenido, pero me perdía dentro del zoo con las indicaciones que iba dando la autora, y no terminaba de saber dónde estaban Joan y su hijo Lincoln en cada momento. Supongo que, como he dicho muchas veces, un mapa no habría estado de más.
En las escenas de poca luz del final de la novela, cuando la acción se estrecha y el desenlace se aproxima te vuelves a perder. Las descripciones resultan vagas y cuesta ponerse en la piel de los personajes.
Por último, a mi entender, el final es un tanto previsible y a la obra le falta gas en las últimas páginas. La idea que da pie a la novela es original, pero en su totalidad, Reino de fieras, carece de garra.
Es una obra a la que se le podía haber sacado más partido, aunque desarrolle muy bien la relación maternofilial. De hecho, hace mucho hincapié en la parte de la madre coraje que defiende a su cría, rehúsa salvar a otras crías y huye de una manada que no la conviene o interesa. Digamos que la gracia del libro es que la fiera era ella.
La obra me ha parecido muy original y me ha entretenido, pero me perdía dentro del zoo con las indicaciones que iba dando la autora, y no terminaba de saber dónde estaban Joan y su hijo Lincoln en cada momento. Supongo que, como he dicho muchas veces, un mapa no habría estado de más.
En las escenas de poca luz del final de la novela, cuando la acción se estrecha y el desenlace se aproxima te vuelves a perder. Las descripciones resultan vagas y cuesta ponerse en la piel de los personajes.
Por último, a mi entender, el final es un tanto previsible y a la obra le falta gas en las últimas páginas. La idea que da pie a la novela es original, pero en su totalidad, Reino de fieras, carece de garra.
Es una obra a la que se le podía haber sacado más partido, aunque desarrolle muy bien la relación maternofilial. De hecho, hace mucho hincapié en la parte de la madre coraje que defiende a su cría, rehúsa salvar a otras crías y huye de una manada que no la conviene o interesa. Digamos que la gracia del libro es que la fiera era ella.
jueves, 28 de junio de 2018
El muñeco de nieve, de Jo Nesbo
Como ya sabéis, empecé leyendo a Nesbo con El leopardo, una continuación de la saga del detective Harry Hole. Mi interés se hizo un poco mayor al saber que se preparaba una película y preferí leer la novela antes de ver la versión de Hollywood, que casi nunca alcanza el nivel del original.
El muñeco de nieve me ha gustado, pero quizás me esperaba un poco más. Se trata de una novela negra creíble basada en un asesino en serie que opera en Noruega con un modus operandi curioso. Tiene un ritmo narrativo alto, muy del gusto de los guionistas, y cierto punto morboso con la forma en que aparecen los cuerpos de las victimas.
El muñeco de nieve tiene su sitio en El leopardo y quizás en otras novelas de Harry Hole, por lo que conviene leer esta obra para poder seguir sus referencias en las demás novelas. También se repite alguno de los personajes que trabajan con Hole en las investigaciones y que resultan igualmente creíbles.
A mí me ha parecido una buena novela negra, bien escrita y documentada, me ha entretenido y entiendo que alguien viera en ella una posible película. No puedo comparar, pero lo normal es que el film no esté a la altura de las novelas, por lo que te recomiendo su lectura.
El muñeco de nieve me ha gustado, pero quizás me esperaba un poco más. Se trata de una novela negra creíble basada en un asesino en serie que opera en Noruega con un modus operandi curioso. Tiene un ritmo narrativo alto, muy del gusto de los guionistas, y cierto punto morboso con la forma en que aparecen los cuerpos de las victimas.
El muñeco de nieve tiene su sitio en El leopardo y quizás en otras novelas de Harry Hole, por lo que conviene leer esta obra para poder seguir sus referencias en las demás novelas. También se repite alguno de los personajes que trabajan con Hole en las investigaciones y que resultan igualmente creíbles.
A mí me ha parecido una buena novela negra, bien escrita y documentada, me ha entretenido y entiendo que alguien viera en ella una posible película. No puedo comparar, pero lo normal es que el film no esté a la altura de las novelas, por lo que te recomiendo su lectura.
miércoles, 23 de mayo de 2018
Los perros duros no bailan, de Arturo Pérez-Reverte
Los perros duros no bailan es una vuela de tuerca a un texto que Reverte escribió hace unos cuantos años para su columna semanal y que creo, recogió también en su obra Perros e hijos de perra. Si eres lector habitual de estos artículos te sonará el que dedicó a dos perros asilvestrados que capturó la Guardia Civil después de darse un atracón de carne y sangre de oveja en una explotación ganadera.
Al autor le llamó la atención la foto o la imagen de los dos culpables y la actitud que tenían frente a la cámara, muy distinta en cada caso, pues se trababa de dos canes totalmente opuestos entre sí en el físico y en la actitud ante la situación que vivían en ese momento, a pesar de la capacidad de trabajo en equipo que habían demostrado.
Al llegar al final del cuento (novela breve) se entiende que la huella que dejaron en el autor los dos perros delincuentes le animara a escribir la historia completa con otros personajes perrunos. Así, Los perros duros no bailan es un homenaje a unos animales reales, en una obra fabulada donde los humanos son personajes secundarios y no quedamos en buen lugar.
La obra es una novela negra al fin y al cabo, de bajos fondos, buenos y malos, instintos y lealtad, con notas amargas y momentos dulces, personajes perrunos simpáticos y muchos guiños a los tópicos que vivimos cada día (perros juguetes, caprichos, robos, maltratos, etc.) que nos acercan a esos seres amigos con los que casi nunca estamos a la altura de las circunstancias.
Al autor le llamó la atención la foto o la imagen de los dos culpables y la actitud que tenían frente a la cámara, muy distinta en cada caso, pues se trababa de dos canes totalmente opuestos entre sí en el físico y en la actitud ante la situación que vivían en ese momento, a pesar de la capacidad de trabajo en equipo que habían demostrado.
Al llegar al final del cuento (novela breve) se entiende que la huella que dejaron en el autor los dos perros delincuentes le animara a escribir la historia completa con otros personajes perrunos. Así, Los perros duros no bailan es un homenaje a unos animales reales, en una obra fabulada donde los humanos son personajes secundarios y no quedamos en buen lugar.
La obra es una novela negra al fin y al cabo, de bajos fondos, buenos y malos, instintos y lealtad, con notas amargas y momentos dulces, personajes perrunos simpáticos y muchos guiños a los tópicos que vivimos cada día (perros juguetes, caprichos, robos, maltratos, etc.) que nos acercan a esos seres amigos con los que casi nunca estamos a la altura de las circunstancias.
lunes, 7 de mayo de 2018
Señor de Madrid, de Ramón Muñoz
Esta novela resulta una curiosidad por el hecho histórico que narra, como es el nombramiento de León de Armenia como Señor de Madrid en el siglo XIV. Sin embargo, su autor tampoco podía sacar mucho más de esa parte de la Historia, pues no pasa de ser una anécdota en el pasado de la ciudad castellana.
Si exceptuamos las primeras páginas sobre la caída de Armenia y algunas otras breves participaciones del rey durante el libro, la novela es realmente una obra sobre el reinado de Juan I de Castilla y sobre un personaje, Martín, huérfano por la peste y adoptado por un par de eremitas desequilibrados, y Julián, un soldado de fortuna con el que hace amistad.No es una novela para madrileños, pues lo de ese Señor de Madrid no pasa de curiosidad histórica, pero sí para aficionados a la novela histórica medieval, pues transcurre en un momento crucial para los reinos cristianos de la península ibérica.
La obra es correcta en su documentación y ejecución y resulta entretenida, pero no ilustra la vida de León de Armenia, que pasó casi toda su vida en Francia y, posiblemente, nunca viajó a Madrid y sólo aporta la anécdota del título. Quizás sin ella la obra tuviera menos atractivo para los lectores. Sin embargo, como la Historia da para lo que da, la novela se llena con otros sucesos ajenos a los del título.
Si te interesa conocer cómo y porqué León de Armenia fue Señor de Madrid no te hace falta leer este libro, pero sí podrás leer una novela histórica entretenida sobre la vida de los españoles de a pie en el siglo XIV y sobre el reinado de Juan I de Castilla.
jueves, 5 de abril de 2018
Las confesiones del joven Nerón, de Margaret George
Nerón ha sido siempre uno de los personajes de la antigua Roma más denostados por la literatura y, por ende, por el cine. No ha llegado a la altura de su tío Calígula, pero películas como Quo Vadis (en la que su personaje estaba interpretado por Peter Ustinov) no le dejaban en buen lugar. Recientemente, y como pasa con algunos personajes históricos, alguien revisa las fuentes de las que procedía la información y se da cuenta de que la imagen que nos ha llegado no es del todo correcta.
En el caso de Nerón, todo se explica por el pasado de crímenes de su familia, destacando el de su propia madre Agripina o el de su tía Mesalina, que se llevaron por delante a césares como Tiberio o Claudio, o aspirantes, como Germánico. También, porque la muerte de Nerón supone el fin de una dinastía y el comienzo de otra, por lo que los historiadores de la época (principales fuentes de información) buscaban congraciarse con la nueva familia reinante (Vespasiano, Tito...).
Dicho ésto, Margaret George repasa los primeros veinte años de la vida de Nerón y novela su llegada al trono desde una perspectiva distinta, en la que el joven césar tiene que asesinar para poder no sólo llegar al trono, sino para mantenerse, y en la que percibimos un emperador muy maduro, culto y deportista, lejos de lo que nos había llegado.
La documentación es excelente, lo que hace la historia muy creíble, gracias también al buen trabajo narrativo de la autora británica. Me resulta poco creíble el Nerón niño por los comentarios tan adultos que hace, pero sólo es impresión mía. En general, la lectura me ha gustado, y estaré atento a la segunda parte de la obra que George pretende escribir, tal y como anuncia la autora.
En el caso de Nerón, todo se explica por el pasado de crímenes de su familia, destacando el de su propia madre Agripina o el de su tía Mesalina, que se llevaron por delante a césares como Tiberio o Claudio, o aspirantes, como Germánico. También, porque la muerte de Nerón supone el fin de una dinastía y el comienzo de otra, por lo que los historiadores de la época (principales fuentes de información) buscaban congraciarse con la nueva familia reinante (Vespasiano, Tito...).
Dicho ésto, Margaret George repasa los primeros veinte años de la vida de Nerón y novela su llegada al trono desde una perspectiva distinta, en la que el joven césar tiene que asesinar para poder no sólo llegar al trono, sino para mantenerse, y en la que percibimos un emperador muy maduro, culto y deportista, lejos de lo que nos había llegado.
La documentación es excelente, lo que hace la historia muy creíble, gracias también al buen trabajo narrativo de la autora británica. Me resulta poco creíble el Nerón niño por los comentarios tan adultos que hace, pero sólo es impresión mía. En general, la lectura me ha gustado, y estaré atento a la segunda parte de la obra que George pretende escribir, tal y como anuncia la autora.
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