En este entorno, Susana Martín crea una novela negra con Ana de Jesús y San Juan de la Cruz como protagonistas, así como de Juan Latino, y de una morisca huérfana que huye de su familia con un secreto y de las hermanas del convento.
La Capitana es una obra con mucha acción, más de la que le gustaría al religioso, y en la que algunos bichos cobran un papel protagonista. En general, es una novela entretenida, bien documentada y con unos personajes creíbles.
Martín demuestra conocer bien la Granada de 1585 y las leyes con las que se regía el reino de España, los males que asolaban al pueblo y las miserias de algunos gobernantes. La Capitana es una lectura para conocer una de las ciudades más bonitas de España, el origen de los y las carmelitas, un poco de alquimia, un poco de telas de seda y otro tanto del problema de los moriscos y los cristianos al ritmo de una novela negra. Una muy buena combinación entre géneros literarios.
